VIII Congreso de la Asociación Mundial de Psicoanálisis AMP
EL ORDEN SIMBOLICO EN EL SIGLO XXI
NO ES MAS LO QUE ERA ¿QUE CONSECUENCIAS PARA LA CURA?
Asociación Mundial de Psicoanálisis

23 al 27 de abril de 2012
Hotel Hilton

Macacha Güemes 351, Puerto Madero
Ciudad de Buenos Aires, Argentina
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COMITÉ DE ACCIÓN DE LA EU - SCILICET

Lecturas Comité Scilicet.EOL
Boletín N°1 | Viernes 9 de Septiembre de 2011

Nuestra Lectura
"En la lectura, la amistad a menudo nos devuelve la primitiva pureza."
Marcel Proust

 

Editorial
Con este primer Boletín iniciamos la lectura de los textos que componen Scilicet para el VIII Congreso de la AMP que se realizará en Buenos aires, del 23 al 27 de Abril de 2012, que lleva por título: El orden simbólico en el siglo XXI: No es más lo que era. ¿Que consecuencias para la cura?

Semanalmente dos colegas harán un breve comentario de lo que la lectura de los mismos les ha suscitado. Iniciamos la serie con la invitación a Graciela Musachi y Luis Tudanca para comentar los trabajos de Inma Guinard-Luz, "Homosexualidad femenina" ["Impropiamente llamado homosexualidad femenina"], y "Goce", de Diana Bergovoy, respectivamente.

Susana Amado (Comité de Acción de la Escuela Una- Scilicet)
Colaboradores: Adriana Testa y Gerardo Arenas

 

Cuestión de definición
Graciela Musachi

El texto "Impropiamente llamada homosexualidad femenina" pone el acento en el modo en que cualquier definición juega malas pasadas con el sujeto sexuado, especialmente las definiciones "científicas" pasadas al discurso común por el discurso del amo contemporáneo en el que habría que incluir a las feministas, especialmente a Wittig ("La lesbiana no es una mujer").

Lo que Guinard-Luz llama "posiciones femeninas en las que el goce del propio cuerpo se confunde con lo imaginario del cuerpo de la otra" y "provoca en ciertas mujeres una desapropiación de la invasión de un goce capturado por lo Otro de la otra", puede situarse en la definición de Lacan ("L’etourdit"): "Llamamos heterosexual por definición a lo que ama a las mujeres cualquiera sea su propio sexo", es decir, heterosexual es quien se dirige hacia el lado derecho del teorema, hacia lo que Francia llamaba "el sexo", héteros, goce-ausencia que implica "lo insaciable del amor". La paradoja de esta definición es que pone en cuestión que un hombre ame a una mujer, ya que él se dirige a su objeto mientras que una posición femenina puede amar a las mujeres no-toda por lo que implica su singular división.

Respecto de la relación madre-hija (ver mi artículo "Aprender a leer"), Lacan corrige a Freud acerca de lo que ella espera de su madre pero no deja de reconocer lo que aquel había llegado a captar de ese nudo de amor, odio e ignorancia definido "estrago", término que, al parecer por su propia acción, causa estragos en la reflexión analítica. En todo ello prevalece una satisfacción y lo mismo vale para cualquier relación heterosexual (en el sentido de Lacan) cuando se pone en juego el nudo mencionado.

 

Goce
(comentario) Luis Tudanca

Diana Bergovoy comienza su texto afirmando que "Si el orden simbólico en el siglo XXI no es mas lo que era, el goce es lo que es: lo invariable"
Si hay análisis, ese goce invariable, se presenta en los excesos de cada parlêtre.
Desajustado de la apuesta que lo conduce a un todo, parece desvanecerse a no ser por lo incurable.
Del exceso a la satisfacción, el goce se refugia en los restos sintomáticos.
La autora se pregunta: ¿cuál es la función subjetiva de la escritura, en relación al tratamiento del goce?
La escritura revela la cifra que ya es respuesta a lo incifrable.
Respecto de la escritura, cita a Primo Levi, a propósito de "la necesidad imperiosa de contar". Momento equivalente al de un análisis en donde un sujeto se descifra y así pone distancia sobre el agujero a la vez que lo rodea. Se ubican así unos pocos S1.
En otro momento del artículo que comentamos, Bergovoy señala que cuando nos encontramos en el mundo del Facebook surge la pregunta ¿qué es un hombre?
El hombre de hoy, casado con lo virtual ¿se divorció del falo? Dicho de otra manera, pensamos que está más afligido que nunca por el falo, por lo que "naturalmente" se refugia en lo virtual-autista, o en el viagra.
Pero es cierto, como dice la autora, que "ahí donde lo simbólico falla, el intercambio entre los hombres puede ser mantenido con redes que permitan que modos de goce particulares se acerquen a partir de un interés..."
Postula que "lo virtual puede descender a la calle". Diremos que sí y que no. Hay anudamientos y escollos – es el término que usa la autora – a leer como desanudamientos que verifican que no siempre lo virtual puede descender a la calle.
Que eso tiene importancia en la dirección de la cura, no hay dudas. En el cierre de su trabajo concluye: "debiendo diferenciar entre la solución que permite anudar de aquello que es escollo en el camino"